Industria Minera y sus Factores Contaminantes: Deterioro atmosférico por emisiones de CO2

Michelle Pavez

CONSECUENCIAS DE ÁREAS DE PRODUCCIÓN Y EMISIÓN DE GASES

La constante lucha por la calidad del aire en la atmósfera, lleva décadas como tema polémico respeto al conflicto ambiental, a tal nivel que ha tomado relevancia mundial, debido al mal uso de energías y la excesiva demanda productiva en sectores industriales por su emisión de partículas contaminantes.

La emisión de éstos gases, como contaminantes nocivos en el planeta, se concentra de tal manera, que para eliminarlos pueden llevar años, tomando en cuenta que su autodepuración no es totalmente conocida, ya que la atmósfera es finita. Con los rangos que se han establecido hasta el momento, reconociendo uno de los casos con mayor nocividad la emisión de CO2, donde del total de toneladas emitidas el 50% de la cantidad de total de contaminantes se eliminan de la atmósfera al cabo de 30 años, mientras que un 20% perduran en el planeta por milenios.

De lo anterior, podemos ejemplificar con el total de toneladas de Sudamérica: de 888,5 toneladas emitidas anualmente, 444,25 toneladas se han eliminado al cabo de 30 años, pero aún quedan partículas contaminantes dando vueltas en la atmósfera, y 177,7 de esas toneladas seguirán circulando por más de mil años en nuestro ecosistema. [i]

El carbono es el elemento básico de la vida que circula siempre por la atmósfera, océanos y tierra; pero por el contrario, el dióxido de carbono es, con diferencia, el gas de efecto invernadero más abundante generado por la actividad humana, seguido por el metano y el óxido de nitrógeno.[ii] Estos tres gases son en su mayoría emitidos por el área productiva. La temática refiere en su totalidad a las consecuencias que éstas conllevan al ecosistema, a la salud humana, a la vegetación y al territorio y en conjunto a éstas lo que ya se ve como efecto global: el cambio climático.

El total de emisiones se puede medir según las toneladas permitidas por país, según la productividad energética e industrial. En la mayoría de países industrializados se han establecido valores máximos de concentración admisibles, como la cantidad de toneladas emitidas por país. En tal caso nos remitiremos al caso de Sudamérica, cuyas mayores cantidades de toneladas emitidas se presentan en países como Brasil o Argentina, donde la cantidad total pueden llegar a las 400 toneladas, y en Chile se pueden emitir hasta 100 toneladas al año. (Datos aproximados cómo valor máximo posible) [iii]




Dentro de la productividad industrial, el área de mineras es responsable de más del 20% de las emisiones globales de gases tóxicos debido a la demanda de energía que requieren, y a cómo la utilizan. Esto causa gran impacto en el ambiente, ya sea en el aire, agua o suelo, debido a sus procesos de extracción de los minerales: éstos son muy contaminantes debido al método que se utiliza, y a los residuos que dejan después de la extracción, es decir, no solo afectando a la atmósfera, sino a la superficie (daño a la tierra) y al entorno en general.

Estas concentraciones se convierten en contaminantes desfavorables para el ecosistema del planeta, y dependiendo de la cantidad de su producción, como lo es alto en países como Brasil, Argentina, Perú, Bolivia y Chile, afectan zonas puntuales que se transforman en áreas relacionadas según su producción. Las barreras desaparecen y se convierte en un solo territorio compartido por variables con falta de eficiencia ambiental, por lo mismo, es necesario comprender las implicancias territoriales del conflicto que generan las relaciones sociales y de poder a distintas escalas.

La penetración por parte de organizaciones que tienen como objetivo la extracción intensiva de los recursos naturales en distintos países, como práctica ha ido aumentando hasta tornarse común en Chile y en Latinoamérica (40% mundial), a modo que sus implicancias se tornan relevantes en cuanto a las consecuencias negativas ambientales, sociales y territoriales, en comparación con las positivas que trae a la economía nacional, y al mismo tiempo, continental.

La problemática se enfoca en los conflictos locales que trae consigo un proyecto minero basado en la producción de riquezas a partir de los recursos básicos y naturales de las comunidades que habitan diariamente el sector, y para esto se tomará la incidencia de las mineras en Chile. Éstas suman en total 176, emplazadas principalmente en el norte del país. Como país sus faenas mineras generan de modo directo el 24% de los gases (17 millones de toneladas de CO2), y el 76% restante es por emisión indirecta, principalmente por la producción de energía requerida para la extracción.

Específicamente se hablará de las mineras a tajo abierto, por su inmediata emisión de CO2 hacia la atmósfera, generando contaminantes tóxicos que afectan a la población, al aire, entre otras variables, funcionando como cadena, y que significará una nueva configuración en cuanto a su emplazamiento, al nivel de contaminación y su consecuencia a nivel humano en conjunto con el ecosistema de cada localidad. Estos impactos son posibles de medir, teniendo claro cómo afecta una minera en la forma de vida de la población, en un inicio local, pero que a futuro se extiende por el territorio nacional, y en casos específicos, con países contiguos con los que se mantienen tratados que generan un nuevo territorio. Los conflictos ambientales actuales en Chile son un fenómeno digno de analizar desde la perspectiva territorial, debido a que a diferencia de conflictos ocurridos anteriormente respecto a las autoridades y sus decisiones, actualmente son las comunidades las protagonistas para opinar en toma de decisiones.

La expansión de estos proyectos, significa un nuevo espacio entre las ciudades, ya que las variables físicas se relacionan directamente con aspectos ambientales, a modo que no se conserva una imagen de la complejidad que figura juntar ambas variables, y llevarlas a la problemática territorial. El llevar a cabo una minera en un determinado terreno, conlleva significativas decisiones, como la gran extensión del emplazamiento que significa desgaste del terreno, deforestación, pulverización de rocas, entre otros. La mayor parte de las minas tienen una planta de procesamiento del mineral en sus cercanías y muchas tienen una fundición cercana. Ahora bien, se tiene presente que ese terreno no se encuentra vacío, sino que también en el mismo o cercano a él existen poblaciones que dejando a un lado su magnitud, genera un impacto. Es decir, es probable que personas que residan en el sector deban modificar su modo de vivir por lo que significa una minera, o su espacio para habitar. Se afecta a tan grado, que los actores presentes en las mineras se diferencian por su preferencia respecto al proyecto y sus desigualdades sociales.

El acercamiento al tema se toma desde la perspectiva ambiental, ligada a la transformación del territorio, y para poder comprenderlo de mejor modo se ejemplifica con el proyecto binacional que “comparte barreras”: Proyecto Pascua-Lama, emplazado en Chile en el Valle del Huasco, Atacama, mientras que por el lado trasandino, se emplazado en la provincia de San Juan. Éste proyecto conlleva un tratado entre Chile y Argentina, a modo de extraer oro desde una excavación a cielo abierto.

El sector de Atacama se encuentra en la tercera región de Chile, que limita en su norte con Antofagasta, al sur con Coquimbo, y al oriente con el país vecino Argentina. Se encuentra emplazado en uno de los sectores con mayor concentración de mineras (40) distribuidas en una superficie de 75.573,7 km2; por el contrario, la cantidad de habitantes es una de las menores cifras en el país, con un total de 254.336 habitantes. Este sector ya se ve afectado en gran nivel por mineras ya emplazadas y en funcionamiento (a diferencia de Pascua Lama que aún es un proyecto que causa bastante polémica), donde éste sector es la principal actividad económica de la localidad, aportando un 45% de los ingresos regionales. Su implicancia con la población local, significan nuevas organizaciones que al ser afectadas directamente por la minera (positiva o negativamente), se ven forzadas a reunirse para defender su territorio, debido a que se sienten afectadas y amenazadas por los riesgos que conlleva, donde la mayoría de la población se encuentra en una posición negativa hacia los proyectos mineros, a pesar de los beneficios que la empresa minera promete (más empleos, mejores condiciones económicas).

DIVISIÓN POLÍTICA

ADMINISTRATIVA

Población

Total

Población rural

%

Población urbana

%

Total País

15.116.435

2.025.602

13,4

13.090.833

86,6

Región de Atacama

254.336

21.619

8,5

232.717

91,5

Provincia del Huasco

66.491

12.833

19,3

53.658

80,7

C. Alto del Carmen

4.840

4.840

100

-

-

C. Vallenar

48.040

4.276

8,9

43.764

91,1

C. Huasco

7.945

1.502

18,9

6.443

81,1

Fuente: Censo 2002

La intervención directa de los glaciares ubicados sobre el área del tajo de la mina Pascua Lama, junto al manejo de sustancias tóxicas de alta peligrosidad como el cianuro de sodio, y el alto riesgo de contaminación de las aguas que conforman la Cuenca del Río Huasco son parte de los costos que las comunidades temen deberán enfrentar para defender su producción de bienes agropecuarios, en condiciones óptimas de clima y de suelo que les permiten abastecer mercados de países del norte con las primeras uvas cosechadas en el valle.

El conflicto que se produce con éste proyecto no es tan solo un tema ambiental, que es de gran importancia para el planeta, sino que también se acerca al modo en que se emplaza una minera, ya que al implantar una minera en un sector, se tiene presente la vida útil que esta tendrá para su productividad. Ninguna mina dura por siempre. Pero sí sus efectos son duraderos, alterando la atmósfera de modo parcial o total. El tema con Pascua Lama, es su trato entre fronteras, pero una frontera sólo geográfica, la cual es útil al momento de hacer tratos económicos, pero ¿quién se hace cargo de los daños ambientales?

La concentración de CO2 en el ambiente minero supera los porcentajes que podrían ser amables con el ecosistema. Los límites fronterizos abarcan la parte inferior del planeta, lo tangible. Pero lo que se respira pierde importancia. El proyecto Pascua Lama abarca 3.041 kms en total, donde el 75% (2.281 kms pertenecen al Valle del Huasco), cuya distancia con las poblaciones más próximas es de 35 y 55 kms como mínimo (Chollay y El Corral respectivamente); es decir, cada dato significa un nuevo impacto para el planeta, y para la misma población. El emplazamiento de Pascua Lama no tiene barreras atmosféricas, por tanto se está compartiendo un mismo aire contaminado. Este aire pertenece a un territorio como total, que abarca dos países más las localidades cercanas, y estos contaminantes van circulando con el tiempo hasta llegar a un dominio global, sin depurarse de modo rápido y efectivo, produciendo cambios para el planeta.

Ambientalmente, podemos referirnos a cómo se concentran estos gases tóxicos en el entorno, afectando de manera mundial a la población, debido a la perduración de estos gases en el ecosistema. El impacto que produce se concentra como gases de efecto invernadero, que se transforman en cambios espaciales, y ambientales, ya que estos gases al ser emitidos de manera abundante, sobrecalienta la tierra, y esto seguirá en aumento en tanto siga la demanda en torno a las industrias de producción minera.

Si el nivel de CO2 continúa creciendo, también lo harán las temperaturas. [iv]

Los cambios climáticos se generan en base a un “ciclo natural”, el cual consta de la función que cumple el CO2 en el planeta: éste gas al ser emitido, pasa directamente a la atmósfera o a los océanos. Estos gases se concentran de tal manera, que lo absorbido se acidifica, tornándose en una amenaza ácida para el ecosistema, ya que da inicio a una constante en los efectos de GEI: la lluvia ácida. Nuestras abundantes emisiones de CO2 intensifican el efecto invernadero y elevan las temperaturas en todo el mundo, y como una consecuencia, podemos sintetizar la idea en que la tierra se está calentando, ya que el sol no está escapando sino quedando atrapado en sus mismas masas continentales.

¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Existen modos de contrarrestar los efectos negativos que conlleva la producción a través de industrias tan nocivas como las mineras?

La complejidad del problema es la incompatibilidad de intereses y visiones sobre el futuro, que se llevarán a cabo para la configuración de un espacio local.

El cambio climático y la mala calidad atmosférica existente no es un problema que concierne solo a industrias. Pasa también por una conciencia individual. Es parte de la contingencia ambiental que forma parte de la sociedad, y la eficiencia se puede llevar a cabo sin producir emisiones, o si se hace, que sea la menor cantidad posible.

Las posibilidades están. Basándonos en lo ya analizado, se puede intuir que cada aspecto negativo puede significar algo positivo para el desarrollo de una mejor calidad en el ecosistema, siempre que exista la adecuada tecnología. Grandes propuestas de alta tecnología se pueden emplazar en los sectores dañados o a los que acontecerán futuros proyectos contaminantes y degradantes de la atmósfera. Pueden actuar al mismo tiempo, o en un período posterior cercano, para aprovechar de un modo positivo la productividad demandada en cada país.

Un ejemplo de esto son las energías renovables no convencionales, de las cuales s puede aprovechando las condiciones negativas transformándolas en positivas, según lo que provee el ecosistema. Para este tipo de conflicto podemos mencionar una manera de producir energía lo menos contaminante para la atmósfera, aprovechando el calentamiento de la tierra: para esto mencionamos la Geotermia. En ella “se produce aprovechando el calor acumulado bajo tierra en diversos lugares”.[v] Es decir, los cambios producidos por las emisiones de CO2 de las mineras (predominantemente las de tajo abierto y su emplazamiento) generan gases tóxicos a tal punto, que aparte de polución en la atmósfera, genera problemas anexos referidos a la tierra. La concentración de gases significa concentración de calor, que en un momento u otro será la sobre exigencia al planeta. Para evitarlo, se puede “utilizar” ese calor concentrado para producir energía que sea utilizada luego en la extracción de minerales u otros. Una de sus ventajas con este tipo de energía es que produce muy pocos gases de efecto invernadero, ya que el vapor del subsuelo contiene una cantidad muy pequeña de CO2. [vi]

Las posibilidades están. El conflicto puede significar una estrategia cuando se percibe a tiempo. La población forma parte de esto. Se pueden generar efectos positivos una vez que sea posible el equilibrio entre productividad y emisiones. La utilización de tecnología de

nuevos materiales jugarán un rol en reducir el impacto de explotaciones mineras en el

ambiente, pero en el futuro inmediato debemos cuidar que exista un creciente sentido de responsabilidad de todos aquellos involucrados en la industria minera La imagen que se quiere proyectar para un país y al mismo tiempo para una población total mundial es la de un planeta con una eficiencia productiva, energética y en el territorio, y no una constante sensación de riesgo y amenaza a nuestro ecosistema.



[ii] NACIONAL GEOGRAPHIC MAGAZINE, “Cambio Climático: qué debes saber, qué puedes hacer”, editorial 1, traductor Jordi Gimenez, España. Página 30.

[iii] “La contaminación atmosférica”

( disponible en: http://www.jmarcano.com/recursos/contamin/catmosf3.html

consultado: 29 de noviembre del 2010)

[iv] NACIONAL GEOGRAPHIC MAGAZINE, “Cambio Climático: qué debes saber, qué puedes hacer”, editorial 1, traductor Jordi Gimenez, España. Página 25.

[v] SOHR, RAÚL, “Chao Petróleo: el mundo y las energías del futuro”, Editorial Debate, 2010. Página 183.

[vi] COLEGIO DE INGENIEROS DE CHILE, “Energía Sustentable para Chile: Energías Renovables No Convencionales”, Editorial Colegio de Ingenieros de Chile, Febrero 2010. Pág. 142.

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